MIRAR PARA VIVIR
- Dep. Comunicaciones

- 7 ene 2022
- 4 Min. de lectura
Devocional para el viernes 7 de enero, 2022
Matutina Números 21:4-9
Meridiana Salmo 3
Vespertina Juan 3:1-15
Durante su travesía por el desierto, los israelitas, en varias ocasiones murmuraron y se rebelaron contra Dios. En una de esas ocasiones, el Señor les castigó enviando serpientes venenosas que mordieron a muchos del pueblo, los cuales comenzaron a sufrir.
El resultado de las mordeduras era, inevitablemente, la muerte; sin embargo, junto con el juicio, Dios mostró su misericordia dando al pueblo un remedio para su estado, “una serpiente de bronce” alzada sobre un asta, a la cual debían mirar los que fueran mordidos.
La muerte es la consecuencia para todos los mordidos por el pecado, sin distinción de personas. El remedio para nuestro pecado fue la muerte de Cristo sobre la cruz del Calvario. Él fue levantado “como Moisés levantó la serpiente en el desierto” (Juan 3:14), llevando “nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1Pedro 2:24).
Al colocar la serpiente de bronce sobre el asta de madera, Moisés había cumplido con el mandato divino; ahora correspondía al pueblo obedecer a la Palabra de Dios, debían mirar para vivir, era la única forma de ser salvados de la muerte. De esa misma manera, nosotros podemos ser salvos de las consecuencias del pecado poniendo por la fe nuestra mirada en Cristo.
-Juan Daniel de la Vega
Matutina Números 21:4-9
4 Y partieron del monte de Hor, camino del mar Bermejo, para rodear la tierra de Edom; y abatióse el ánimo del pueblo por el camino.
5 Y habló el pueblo contra Dios y Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? que ni hay pan, ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.
6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo: y murió mucho pueblo de Israel.
7 Entonces el pueblo vino á Moisés, y dijeron: Pecado hemos por haber hablado contra Jehová, y contra ti: ruega á Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
8 Y Jehová dijo á Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre la bandera: y será que cualquiera que fuere mordido y mirare á ella, vivirá.
9 Y Moisés hizo una serpiente de metal, y púsola sobre la bandera, y fué, que cuando alguna serpiente mordía á alguno, miraba á la serpiente de metal, y vivía.
Meridiana Salmo 3
1 Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí.
2 Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
4 Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
5 Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo.
6 No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí.
7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: Porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; Los dientes de los malos quebrantaste.
8 De Jehová es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición.
Vespertina Juan 3:1-15
1 Y había un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.
2 Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.
3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?
10 Respondió Jesús, y díjole:¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;
15 Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Guía de oración: [E.U. Diócesis Sur-Tampa] y [Brasil-São Paulo-Sp]
El reto de este mes es: Propóngase utilizar un lenguaje agradable a Dios y digno del cristiano. Esfuércese por hablar correctamente y guíe a su familia en este objetivo. Identifique toda palabra inapropiada y échela fuera de su vocabulario. Ore diariamente por esto.
Año Bíblico: Génesis 21, 22, 23


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