ESDRAS: NUESTRO ESCRIBA FIEL
- Dep. Comunicaciones

- 18 nov 2022
- 7 Min. de lectura
Devocional para el sábado 19 de noviembre, 2022
Esdras y Nehemías fueron los responsables de un período de avivamiento y reforma en el pueblo cuando, tras la lectura del libro de la ley, los israelitas volvieron a escuchar la palabra y los requerimientos del pacto y se volvieron al Señor. Pero la importancia de Esdras para la historia de la religión no radica solo en esto, sino que, además, Esdras fue el responsable de la recopilación de gran parte de lo que hoy conocemos como Antiguo Testamento. En sus funciones de escriba, estaba más que capacitado para el uso que el Espíritu Santo haría de él en la transmisión y conservación de las Sagradas Escrituras. Nuestro Señor Jesucristo es la revelación final de Dios a la humanidad. En Él encontramos la Palabra hecha carne, el Verbo, la imagen misma de Dios. El Señor usó a Esdras para traernos el Antiguo Testamento, pero esto solo es una sombra del uso santo que haría de su Hijo para traernos la culminación y consumación de su plan, para abrir el velo y que ahora, a través de su sangre, podamos penetrar al Lugar Santísimo y contemplar, en todo su esplendor, la gloria de Dios.
-Antonio Corrales
Matutina Esdras 7:6-28
6 subió de Babilonia. Esdras era un escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová, Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová, su Dios, estaba sobre Esdras.
7 En el séptimo año del rey Artajerjes, subieron también con él a Jerusalén algunos de los hijos de Israel, sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del Templo,
8 Éste llegó a Jerusalén en el quinto mes del séptimo año del rey.
9 El primer día del primer mes había dispuesto su partida de Babilonia, y el primero del mes quinto llegaba a Jerusalén. ¡La buena mano de Dios estaba con él!
10 Porque Esdras había preparado su corazón para estudiar la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
11 Ésta es la copia de la carta que dio el rey Artajerjes al sacerdote Esdras, escriba versado en los mandamientos de Jehová y en sus estatutos dados a Israel:
12 «Artajerjes, rey de reyes, a Esdras, sacerdote y escriba erudito en la ley del Dios del cielo: Paz. 13 »He dado la siguiente orden: Todo aquel que en mi reino pertenezca al pueblo de Israel, a sus sacerdotes y levitas, que quiera ir contigo a Jerusalén, que vaya.
14 Porque de parte del rey y de sus siete consejeros eres enviado a visitar a Judea y a Jerusalén, conforme a la ley de tu Dios que está en tus manos;
15 y a llevar la plata y el oro que el rey y sus consejeros voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalén,
16 así como toda la plata y el oro que logres reunir en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias que el pueblo y los sacerdotes entreguen voluntariamente para la casa de su Dios, la cual está en Jerusalén.
17 Comprarás, pues, diligentemente con este dinero becerros, carneros y corderos, con sus ofrendas y sus libaciones, y los ofrecerás sobre el altar de la casa de vuestro Dios, la cual está en Jerusalén.
18 Y lo que a ti y a tus hermanos os parezca hacer con la otra plata y el oro, hacedlo conforme a la voluntad de vuestro Dios.
19 Los utensilios que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás delante de Dios en Jerusalén. 20 »Todo lo que se requiere para la casa de tu Dios, que te sea necesario dar, lo darás de la casa de los tesoros del rey.
21 Yo mismo, el rey Artajerjes, doy esta orden a todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os pida el sacerdote Esdras, escriba de la ley del Dios del cielo, se le conceda puntualmente,
22 hasta cien talentos de plata, cien coros de trigo, cien batos de vino, cien batos de aceite, y sal sin medida. 23 »Todo lo que es mandado por el Dios del cielo, sea hecho puntualmente para la casa del Dios del cielo; pues, ¿por qué habría de caer su ira contra el reino del rey y de sus hijos?
24 A vosotros os hacemos saber que a los sacerdotes y levitas, cantores, porteros, sirvientes del Templo y ministros de la casa de Dios, ninguno podrá imponerles tributo, contribución ni renta. 25 »Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, enséñaselas.
26 Y todo aquel que no cumpla la ley de tu Dios, y la ley del rey, será castigado rigurosamente, ya sea a muerte, a destierro, a pena de multa, o prisión.»
27 Bendito Jehová, Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del rey, para honrar la casa de Jehová que está en Jerusalén,
28 y me favoreció con su misericordia delante del rey, de sus consejeros y de todos los poderosos príncipes del rey. Así yo, fortalecido por la protección de mi Dios, reuní a los principales de Israel para que subieran a Jerusalén conmigo. RVR1995
Meridiana Salmo 66
1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. 2 Cantad la gloria de su nombre; dadle la gloria con alabanza. 3 Decid a Dios: «¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4 Toda la tierra te adorará y cantará a ti; cantarán a tu nombre.» Selah
5 ¡Venid y ved las obras de Dios, las cosas admirables que ha hecho por los hijos de los hombres! 6 Volvió el mar en tierra seca; por el río pasaron a pie. Allí en él nos alegramos. 7 Él señorea con su poder para siempre; sus ojos atalayan sobre las naciones; los rebeldes no serán enaltecidos. Selah
8 ¡Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza! 9 Él es quien preservó la vida a nuestra alma y no permitió que nuestros pies resbalaran, 10 porque tú, Dios, nos probaste; nos purificaste como se purifica la plata. 11 Nos metiste en la red; pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. 12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza. ¡Pasamos por el fuego y por el agua, pero nos sacaste a la abundancia!
13 Entraré en tu Casa con holocaustos; te pagaré mis votos, 14 que pronunciaron mis labios y habló mi boca cuando estaba angustiado. 15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré, te inmolaré carneros; te ofreceré en sacrificio toros y machos cabríos. Selah
16 ¡Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho en mi vida! 17 A él clamé con mi boca y fue exaltado con mi lengua. 18 Si en mi corazón hubiera yo mirado a la maldad, el Señor no me habría escuchado. 19 Mas ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica.
20 ¡Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración ni de mí su misericordia! RVR1995
Vespertina Hebreos 1:1-13
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2 en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo.
3 Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
4 hecho tanto superior a los ángeles cuanto que heredó más excelente nombre que ellos.
5 ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: «Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy»,
ni tampoco: «Yo seré un padre para él, y él será un hijo para mí»?
6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.»
7 Y ciertamente, hablando de los ángeles dice: «El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego.»
8 Pero del Hijo dice: «Tu trono, Dios, por los siglos de los siglos. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino. 9 Has amado la justicia y odiado la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.»
10 También dice: «Tú, Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. 11 Ellos perecerán, mas tú permaneces. Todos ellos se envejecerán como una vestidura; 12 como un vestido los envolverás, y serán mudados. Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán.»
13 ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: «Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies»? RVR1995
Guía de oración: [E.U. Diócesis Norte-Dauphin] y [Dominicana-La Vega]
Año Bíblico: Romanos 13 RVR1995, Romanos 14 RVR1995, Romanos 15 RVR1995 , Romanos 16 RVR1995, 1 Corintios 1 RVR1995
La historia de los diez leprosos contada por Cristo muestra muy bien que un 90% de las personas tienen la tendencia a ser desagradecidas por los favores que reciben. Cuando un cristiano ha crecido espiritualmente, es capaz de agradecer hasta los más insignificantes favores.
El reto de este mes es: ¡Sea agradecido!
Agradezca a su cónyuge por los tantos favores que constantemente realiza.
Agradezca a sus hijos por sus estudios, ayudas, etc.
Agradezca a su prójimo por cada bien recibido.
Agradezca a Dios por su Hijo Jesús y su salvación.
Dele gracias también por la vida y todo lo que tiene.
Testifique en agradecimiento, no solo en el templo, sino en su escuela, su trabajo y su casa.


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